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LESIONES DEPORTIVAS EN NIÑOS
Dr. Julio Núñez Tapia
Ortopedia

Hablar de lesiones deportivas en niños es muy parecido a hablar de las lesiones del aparato locomotor y sistema musculoesquelético en ellos. Lo primero que debemos hacer es entender la naturaleza y las características que hacen que los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones y músculos en los niños sean tan especiales.
 
Es sobradamente conocido que los niños son especialmente resistentes a las lesiones que se presentan en huesos y músculos. Aquí la característica especial es el potencial de desarrollo que tienen nuestros pequeños pacientes. Ese potencial de desarrollo es mayor cuanto mas pequeño sea nuestro niño. Gracias a ello, las posibilidades de recuperación que se tienen a edades cortas son muy altas. Hablemos por ejemplo de la remodelación. Hablando de huesos, este término implica la capacidad que tienen estos de recuperar la forma para la cual han sido diseñados después de haber sufrido una lesión. Y es que los textos de ciencias básicas en ortopedia dicen a la letra que los huesos de los niños crecen y se deforman de acuerdo a las fuerzas que los músculos que les rodean les imponen. Así, lo huesos de las extremidades son largos, porque los músculos de las mismas extremidades jalan y comprimen en sentido longitudinal, por ejemplo. A todo esto hay que añadir el estado de desarrollo en el que se encuentran todos los sistemas y aparatos en el organismo de los niños. Teniendo en cuenta todas estas características, podemos entender que los niños sean tan resistentes a este tipo de padecimientos.
 
Ahora, en lo que a lesiones deportivas respecta, habría que hacer varias observaciones. La primera es que los niños no son adultos chiquitos. Las lesiones que puede presentar un pequeño paciente pueden ser muy diferentes a las que presenta un adulto. La mayoría de los preparadores físicos y los entrenadores no tienen en cuenta esta consideración, y si bien es cierto que las medidas generales que se pueden tomar al momento de la lesión pueden resultar efectivas, hay que considerar todos los antecedentes que ya hemos mencionado, a fin de que dichas lesiones puedan resolverse de la mejor manera.
 
Las lesiones mas frecuentes en el ámbito deportivo son aquellas que resultan de realizar esfuerzos físicos que rebasan la capacidad de resistencia o recuperación de la parte lesionada. Así, tenemos que los esguinces son las quejas mas frecuentes tanto en los campos deportivos como en la consulta del médico. Esguince es el estiramiento de las partes de una articulación más allá de sus límites de resistencia. Esto es, las partes de una articulación, en especial los ligamentos, se estiran más allá de lo que los mismos pueden soportar, provocando en ocasiones que estos incluso lleguen a romperse. Esto, después de cierta edad, puede ocurrir con cierta frecuencia. Sin embargo, y dadas las características del organismo de los pequeños, no es lo común. La mayoría de los esguinces que tratamos son lesiones que pueden resolverse de manera favorable con medidas sencillas y con tiempos de recuperación muy cortos en comparación con los adultos. Un esguince de tobillo o de rodilla en un jugador de beisbol o futbol puede tomar no mas de tres a cinco días para una recuperación total, mientras que en los adultos una lesión de este tipo puede llegar a tomar hasta tres o cuatro semanas, después de las cuales puede haber necesidad de un periodo de rehabilitación para que el paciente pueda reintegrarse a sus actividades.
 
Otra lesión que ocurre con frecuencia en pacientes mayores son los desgarros musculares. Entendamos estos como la ruptura de las fibras que forman el espesor del musculo. Aunado a estas lesiones también pueden considerarse las rupturas o lesiones de tendones. Estas lesiones también resultan de realizar esfuerzos que van mas alla de los límites de dichas estructuras. Afortunadamente, y gracias a las características que hace único y especial al organismo de los niños, como su estado de crecimiento y desarrollo, estas lesiones son muy raras en ellos.
 
Las lesiones que si se presentan con cierta frecuencia en niños, no solo en el ámbito deportivo, sino también en el recreativo, son las fracturas. Entendamos fractura como la ruptura de un hueso. A mucha gente le gusta minimizar la importancia de una fractura llamándola “fisura”. Cuando llego a tratar a un paciente con este tipo de lesiones me gusta decirle a los padres que un hueso fracturado es siempre un hueso roto. Desde luego que lo importante aquí es hacerle saber a los padres con la mayor exactitud posible la gravedad real de la fractura que estemos tratando, para que la situación no se sobredimensione, mucho menos se menosprecie. Hay desde deformidades plásticas, en las cuales los huesos “se doblan” sin llegar a romperse; fracturas simples, en las cuales los fragmentos del hueso fracturado no se separan; fracturas complejas, en las cuales los fragmentos de hueso se separan y desalojan, hasta fracturas abiertas. En la mayoría de los casos se trata de deformidades plásticas o fracturas simples, mismas que requieren un manejo perfectamente conservador. Es decir, no requieren más que el manejo con una inmovilización, que puede ser simple como una férula o medio yeso, o más compleja, usando moldes circulares de yeso o fibra de vidrio. Cuando se trata de lesiones más complejas el tratamiento que puede requerirse es quirúrgico. Puede tratarse de una reducción cerrada (acomodar los fragmentos sin abrir el sitio donde el hueso se fracturo) o abierta (abrir realizando heridas quirúrgicas y poder visualizar directamente el sitio fracturado). Es obvio que estos procedimientos deben llevarse a cabo con el auxilio de un especialista en anestesia. Después de que el paciente es inmovilizado, ya sea por un procedimiento simple o uno quirúrgico, ya sea abierto o cerrado, los tiempos de recuperación pueden variar de acuerdo a la edad. Ya hemos mencionado que mientras mas joven sea nuestro paciente, el tiempo que tarda la fractura en sanar (el termino medico para ello es consolidación) es menor. Así tenemos que un recién nacido con una fractura de clavícula puede tardar no mas de tres semanas en tener una consolidación completa. Un lactante mayor o escolar puede tardar entre seis y ocho semanas, y un púber o adolescente puede tardar entre 8 y 12 semanas. La localización de la fractura también influye en este pronóstico.
 
Por último, me gustaría tocar el tema de la rehabilitación. Si bien es un proceso indispensable en los pacientes adultos, en los niños esto puede soslayarse. Me gusta explicar a los padres de mis pacientes que los niños son por naturaleza muy intuitivos. Ello les ayuda a no realizar esfuerzos que en otras condiciones serian normales, mientras están convaleciendo de su lesión. Cuando mis pequeños pacientes están en condiciones adecuadas, ellos mismos inician a realizar sus este punto que algunos de mis pacientes si han llegado a requerir el manejo del especialista en rehabilitación, aunque por fracturas o lesiones traumáticas, estos casos han sido los mas escasos afortunadamente.
 
Es de hacer notar, ya concluyendo, que la practica de actividades deportivas es algo que puede considerarse indispensable para el adecuado desarrollo de los niños. Se ha hablado en diferentes ámbitos y por diferentes razones de los beneficios que el ejercicio físico reporta a quien lo lleva a cabo. Algunos especialistas en cardiología y metabolismo han establecido que no hay nada artificial que de los resultados que el ejercicio físico da. Otro aspecto es que cuando nuestros niños realizan practicas deportivas ello les estimula y les ayuda para llevar a cabo actividades en grupo o equipo. Todos estos beneficios no deben ser opacados por los riesgos de lesiones deportivas. Los entrenadores y preparadores físicos deben entender que la razón principal de hacer ejercicio y deporte es la salud. En el caso de los niños, la segunda razón es la sana diversión. No debemos perder de vista que el deporte debe, ante todo, ser divertido.

Melchor Ocampo 321-3, Centro. Tel: 981 6260 cel: 044 669 994 9353. Miembro del staff medico. Hospital Sharp Mazatlán.